Esos son algunos términos empleados por los pederastas y pedófilos en sus búsquedas por la Red. Porque Internet es precisamente uno de los sitios donde más se dan este tipo de delitos y donde hay más de uno haciendo mucho dinero a costa de los derechos de miles de niños y niñas. No en vano se calcula que existen más de 5 millones de páginas webs sobre pornografía infantil.
(A todos ellos quizás les interese revisar el reportaje “El Lado Oscuro de la Red”, producido por DocumentosTV y disponible en Youtube en el que se detalla el proceso policial que desmanteló en 2004 la mayor red de pornografía infantil que operaba en Internet.)
La explotación sexual comercial de la infancia se da de múltiples formas. La prostitución de niños y niñas, el turismo sexual con menores de edad o la pornografía infantil afecta aproximadamente a un millón de niños, sobre todo niñas, en muchos lugares del mundo.
La Convención sobre los Derechos del Niño, en sus artículos 34 y 35, complementada con el Protocolo Facultativo de la Convención relativo a la venta de niños, la prostitución infantil y la utilización de niños en la pornografía recogen que se debe proteger a los niños y niñas de todas las formas de explotación y abusos sexuales y tomar medidas para asegurar que no se les secuestra, se les vende o se trafica con ellos. De hecho, se trata de delitos que, independientemente de dónde se hayan producido, pueden ser perseguidos también en el país de origen de la persona que los realiza.

El 20 de noviembre, Día Universal del Niño cientos de blogs y otras páginas webs diremos “Pornografía infantil NO” y publicaremos algo al respecto para acaparar la atención de los buscadores de Internet y denunciar estos actos criminales.
Recuerda, detrás de cada fotografía o vídeo pornográfico de un niño o una niña existe una situación de explotación que va a marcar su futuro.
Por eso, si en alguna ocasión te encuentras con pornografía infantil en la Red puedes denunciarlo por teléfono a la Policía (902 102 112), por e-mail a la Brigada de Investigación Tecnológica (BIT) de la Policía Nacional o a través de la web de la Guardia Civil para delitos telemáticos.
Gracias a Vagón-bar y a La Huella Digital por liderar esta iniciativa. Por cierto, también disponible a través de Facebook.
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