18 septiembre 2007

Business is business!

A principios de julio, líderes y representantes de las grandes empresas se reunieron en Suiza en la segunda Cumbre mundial sobre Global Compact, la iniciativa que, en el marco de Naciones Unidas y desde el año 2000, promueve un código ético de conducta (voluntario) para las corporaciones y multinacionales. Más de 3.000 empresas se han adherido desde entonces y, supuestamente, aplican los 9 principios de Global Compact como parte de su estrategia de responsabilidad social.

¡Los negocios son los negocios!Sin embargo, algunas ONG, como ActionAid, denuncian que esta iniciativa está fallando y que los Derechos Humanos continúan vulnerándose con la excusa de hacer negocios.

La razón del fracaso, según sus críticas, es que este código es voluntario. Vulnerarlo significa como mucho una sanción “moral”, un tirón de orejas; mientras que las víctimas, en el mejor de los casos (utópico, casi siempre), sólo pueden recurrir a la protección legal de sus países. Además, critican que Global Compact es insuficiente al no hacer referencia alguna a los derechos económicos sociales y culturales. No alude a las responsabilidades de las compañías en cuestiones clave como la discriminación de género, el impacto en el desarrollo local, los pueblos indígenas, la transparencia corporativa o la evasión de impuestos.

Por ello instan a Naciones Unidas a adoptar estándares verdaderamente útiles para regular un asunto de esta magnitud, y que sirva de verdad para pedir cuentas a las empresas que lo firmen.

Porque... ¿pueden los Derechos Humanos depender de un código de conducta de adhesión y cumplimiento voluntarios?


Más información:
- OneWorld

- Global Compact (web oficial)
- Guía sobre los principios Global Compact

Viñeta: César Reglero
.

9 comentarios:

Marc Ambit dijo...

La "adhesión" a esas normas por parte de las compañías no debería ser voluntaria a no ser que ellas permitieran, a su vez, que sus trabajadores/as, voluntariamente, cobrasen un sueldo digno, trabajasen bajo condiciones higiénicas saludables y pudieran decir "no" cuando se abusase de ell@s.

P.D. Por cierto, me ha gustado mucho, aunque sea por una sola vez, contestar una pregunta en vez de formularla :-D

Jluis dijo...

Para algunas compañías la adhesión a determinadas iniciativas es una cuestión de Marketing y de Ampliación de las relaciones comerciales e institucionales.

Quizá si, además de una mayor implicación de Naciones Unidas, el consumo de los productos y servicios d dichas empresas estuviese más condicionado por su política social, se tomasen ésta más en serio.

Como bien decía alguien hace bien poco "el consumo es una forma de activismo"... o algo parecido, no?

Un saludo.

[La Otra Agenda] dijo...

Marc, qué bueno verte por aquí. Me gusta tu respuesta, deberías responder casi tan a menudo como preguntas.

JLuis ;)

Micael dijo...

Supongo que la reunión aquella debió ser algo así como las del G8. Mucho canapé y poco más.
Los DDHH no pueden depender jamás de la voluntad. Resulta triste pensar que las grandes empresas pueden elegir acogerse O NO a estos códigos, y que pueden saltárselos sin que pase nada.

ciudadanoe dijo...

ya estamos con la estafa de la democracia! en el "mercado" existen muchos casos de "autoregulación" de grupos de compañías por sectores o tipo de producto antes de la existencia de una normativa fuerte sobre el mismo.
son las herramientas más extendidas para ejercer lobbying sin tener que atacar una normativa real, ya impuesta y muy difícil de revocar.
es como, gracias a las relaciones públicas de las buenas, el mercado y las élites corporativas eluden una potencial responsabilidad penal y encima hacen RSC...negocio redondo!

Carmen dijo...

Triste, muy triste, por no decir indignante... ya está bien de q toda esta "panda" de impresentables y vividores nos tomen el pelo y además lo hagan de forma tan descarada y a la vez "oficial" y "política-empresarialmente correcta"... al menos deberían tener la valentía (por no decir otra cosa q suena peor) de no tratar de maquillar o disfrazar su desfachatez con iniciativas q no se creen ni ellos mismos, y q tienen una efectividad tan escasa como la dignidad q tienen quienes aparentan estar interesados, q lo están más por una cuestión de marketing q por una auténtica y sincera responsabilidad y convicción... al menos deberían decir bien claro "sí, el mundo y la gente nos importan un bledo, lo q nos interesa es seguir forrándonos a costa de lo q sea pq nuestro negocio es lo primero, y punto"... pero esa doble moral, esa pantomima, me saca de quicioooo... soy licenciada en ADE, y desde hace ya tres años me muevo en el mundo laboral (selva, más bien), y sé muy bien cómo funcionan las empresas y cual es la verdadera "ética empresarial"... así q un poco más de seriedad, pq hay cosas muy importantes en juego en todo esto, la vida de las muchas personas, para empezar... si de verdad la ética universal estuviera más presente en este mundo, ni siquiera harían falta leyes... y eso sin contar el gran problema q está detrás de todo, la enorme falta de amor q padece este planeta...

No dudo q la intención de este tipo de iniciativas es buena, pero muchas de ellas, al igual q muchos tratados, presentan el enorme problema ya desde su concepción, de q sólo vinculan a los países firmantes, osea q sólo ellos están obligados a cumplirlos, y normalmente, es quien no firma quien no lo cumple, pero no se le puede exigir pq no lo firman... y eso en el mejor de los casos, pq en el peor, la iniciativa o tratado ni siquiera tiene fuerza de Ley, como en este caso, y por tanto, todo esto tiene un mero valor representativo o proclamatorio, política y empresarialmente seductor, pero jurídicamente ineficaz...

Además es de lógica y sentido común... si cuando es obligatorio cumplir ciertas normas muchas veces no se cumplen, cómo van a cumplirse si es voluntario... de risa vamos... o mejor dicho, para llorar ...

Saludos, y disculpas por la efusividad... trataré de controlarme en el futuro... ya sabéis lo q es el apasionamiento de la juventud... supongo q se me pasará con el tiempo... ;-)

Lauri dijo...

Estoy de acuerdo con todo lo que se dice en los comentarios, pero si lo pensamos en positivo yo creo que es todo un paso que por primera vez en la historia existan estos códigos de conducta. Síntoma de que algo está cambiando...

[La Otra Agenda] dijo...

Cármen, tu efusividad es siempre bienvenida. Veo que el tema te ha tocado la fibra sensible.
Me gusta el comentario de Lauri porque equilibra un poco. Aunque la mera existencia de estos códigos no garantiza su cumplimiento es ya una buena señal de hacia dónde caminamos. Lo importante será seguir caminando y evitar que se quede en códigos de 'autorregulación' para evitar controles externos, como dice ciudadanoe para que comiencen a ser verdaderamente vinculantes. Es importante que existan formas de sancionar a quienes se saltan los derechos humanos, independientemente de las fronteras.
Quizás la rendición de cuentas a las empresas empieza por nosotros mismos.

Jo, cómo me gusta esto. Gracias por vuestra participación.

Paula dijo...

Hola David!

Yo con que la declaración de los derechos humanos, aprobada en 1948, se llevase a cabo y fuera obligatoria y vinculante para tod@s ya me daría con un canto en los dientes..

Espero que algún día puedan verlo mis ojos ;)

Besos!!