02 octubre 2007

'Si no trabajo me muero, si trabajo me matan'

El empleo es esencial para reducir la pobreza y para que las personas puedan acceder a su derecho a llevar una vida digna. Pero cualquier trabajo no es un buen trabajo. La mitad de los trabajadores del mundo ganan menos de dos euros al día y desempeñan su labor en condiciones inseguras, precarias o de semiesclavitud.

Las grandes empresas llevan décadas desarrollando sus estrategias de reducción de costes de producción a través de la deslocalización. Los centros de producción se trasladan a Asia o Latinoamérica, sacando ventaja de las exenciones fiscales y aduaneras, de la menor presión legal y sobre todo beneficiándose de las abismales diferencias salariales entre países del sur y los países de origen de estas corporaciones.

Estos grandes centros de producción se conocen como maquilas, lugares donde se han instalado marcas europeas, estadounidenses, canadienses o japonesas para producir textiles, muebles, juguetes, electrónica o alimentos que son vendidos después en nuestros supermercados o grandes superficies. En muchos casos los empleados ni siquiera conocen para qué 'supermarca' están trabajando, y por supuesto no pueden siquiera soñar con comprar los productos que fabrican.

maquilasLos países que las acogen, generalmente lo hacen bajo la necesidad de promover y desarrollar las exportaciones, generar empleos y atraer inversión extranjera. Sin embargo, las maquilas están lejos de ser la solución a la pobreza. Más bien son un ejemplo de explotación laboral, o de cómo trabajar hasta la extenuación y continuar siendo pobre.
Procesos de selección discriminatorios e ilegales, remuneraciones subjetivas y arbitrarias (aunque superiores a la media del país para atraer trabajadores incondicionales), jornadas laborales prolongadísimas y sin descansos, sistemas de seguridad en el trabajo inexistentes o insuficientes, condiciones de insalubridad, prohibición y persecución de sindicatos, vigiliancia armada, abusos, coacciones y amenazas...

Además, alrededor de estos grandes centros de producción se padecen todos los problemas propios de la industrialización (contaminación, migraciones precarias, delincuencia, deterioro medioambiental), sin gozar de ninguno de sus beneficios.

La mayoría de quienes allí trabajan son mujeres jóvenes, de 15 años a 25 años, sin hijos y sin experiencia laboral. Si han emigrado para trabajar allí mejor, estarán solas y desamparadas. El embarazo constituye causa de despido inmediato.

Al margen están los derechos laborales, las leyes nacionales y las normas internacionales del trabajo. Páginas y páginas de derecho que quedan en papel mojado sin rigurosas inspecciones de trabajo y sin verdaderas iniciativas correctoras por parte de las grandes multinacionales y los inversores extranjeros.


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- Conoce estos sitios imprescindibles sobre maquilas:
· 'Maquilas que matan'
· Maquila solidarity network


- No te pierdas estas guías didácticas sobre los derechos laborales, de Intermón Oxfam


- Otros post relacionados...
· 'Workers', en Entrenómadas
· 'Sin tetas no hay paraíso', en Rancho Latino


**El titular del post es de esta entrevista a Carla, trabajadora de maquila en Nicaragua.
**Ilustración: Rel-UITA

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23 comentarios:

Joaquina dijo...

Una de las zonas donde se ubican un gran número de maquilas es en Nuevo México, donde las empresas textiles estadounidenses contratan fuerza de trabajo -dadas las condiciones, creo que ni las consideran personas-, principalmente femenina, en unas condiciones que están muy lejos de cualquier contrato estable y respetuoso con los derechos de los trabajadores. Jornadas de 12 horas -en ocasiones incluso sin descansos para ir al lavabo-, sin bajas por enfermedad, sin estabilidad; en fin, sin derechos. Gente trabajadora desprotegida frente a empresarios que no respetan más ley que la del dinero y la codicia.

Carmen dijo...

Desde luego, q el patio está como para quedarse encerrado en casa todo el día, o para salir de casa mucho más, según como se mire...

Este post me ha recordado mucho a algunas de mis clases de la Facultad (de Economía)... casi todas las asignaturas q tenía eran de economía, economía mundial, social, del trabajo, micro, macro, bla bla bla... eché de menos tener alguna sobre ética emnpresarial... a veces, sentía escalofríos y una gran preocupación al observar y escuchar a mis compañeros (siempre me sentí distinta a la mayoría de ellos)... pensaba q si ésos iban a ser los futuros empresarios de este mundo, el mundo no sólo no iba a mejorar, sino q iba a empeorar mucho... por supuesto, hablo desde mi experiencia personal y no debo generalizar, pero me pareció muy significativo lo q experimenté y viví durante esos años universitarios...

Joaquina, lo q has dicho sobre la fuerza de trabajo me ha recordado uno de esos episodios de clase... el profesor explicaba una fórmula matemática en una asignatura de economía, y llamaba a las personas factores de producción... recuerdo q algo dentro de mí se revelaba, era como una especie de revulsivo cada vez q lo escuchaba decirlo, "factores de producción"... resonaba en mi cabeza y no dejaba de ver en mi mente imágenes de esas personas q tantas veces he visto en reportajes y documentales, trabajando en condiciones infrahumanas simplemente por mantenerse vivas... y perdí el hilo de la clase... me quedé absorta en mis pensamientos y de repente, en medio de un silencio sepulcral mientras el profesor seguía explicando, dije: "Son personas", y él me contestó contrariado: "¿Disculpe?", y volví a contestarle, "he dicho q son personas, seres humanos, no factores de producción"... en ese momento fue como si no hubiese allí nadie más, sólo él subido en su tarima, hombre, profesor, poderoso, culto, triunfador, privilegiado, altivo, desafiante, grande, y yo, mujer, alumna, pequeña, frágil, perdida... paró la clase, se quedó un momento callado, se puso justo enfrente de mí y me dijo: "estamos en una clase de economía, aquí hablamos de factores de producción, no sea usted tan susceptible, si quiere hablar de seres humanos, se ha equivocado de carrera y de facultad..."; yo no le dije nada, pero me levanté en silencio y me fui de clase, pq en el fondo, tenía parte de razón, quizá me equivoqué de clase, de carrera y de facultad... estuve a punto de dejarla, pero volví... pasó el tiempo y terminé... me licencié... y no me arrepiento... después me di cuenta de q estudiar economía me ha servido de mucho, muchísimo, no ha cambiado lo q soy y quiero ser, sino q ha hecho q me reafirme en ello, pq allí aprendí lo q no quiero ser, y además me dio claves para entender y aprender muchas cosas...

Hoy después de leer a Joaquina y este post, le diría de nuevo a mi profesor, con la cabeza muy alta, SÍ, COMO YA LE DIJE UNA VEZ, SE LO REPITO, SON PERSONAS, SERES HUMANOS, NO FACTORES DE PRODUCCIÓN NI FUERZA DE TRABAJO, Y QUIEN SE HA EQUIVOCADO ES USTED, SE HA EQUIVOCADO DE PALABRA Y SE HA EQUIVOCADO DE MUNDO, PORQUE EL MUNDO EN EL QUE MUCHOS QUEREMOS VIVIR ESTÁ HABITADO POR PERSONAS, POR SERES HUMANOS, NO POR FÓRMULAS MATEMÁTICAS... Y ESTA VEZ NO ME VOY DE CLASE, PQ SI SOBRA ALGUIEN AQUÍ NO SOY YO...

Alguien me diría q sólo era una palabra y q hay q tener en cuenta el contexto... pero las palabras, el vocabulario utilizado, es muy significativo y simbólico, y hemos de cuidarlo y elegirlo con cuidado y propiedad, pq detrás de las palabras vienen los hechos... por eso, debemos llamar a las cosas por su nombre por el bien de todo y de todos, es lo justo...

David, disculpa la extensión, pero me parecía una anécdota muy en relación con lo de hoy... lo siento, no lo haré más ;-)

Besos.

mie dijo...

Guay, que alguien venga y se lo cuente a ellos porque aquí al lado de San Pedro Sula va a empezar a funcionar un parque industrial (maquila ya me suena hasta despectivo) que va a dar trabajo a 50.000 personas. Y ellos tan contentos oye.
El otro día hice referencia a algo que también es muy habitual: "... una de las diversiones de los mareros (entre otras muchas) es asaltar los autobuses que vuelven de las maquilas los días de cobro. No me negaréis que no es una buena fuente de ingresos".
Sí, sí, ve a la policia a denunciarlo que lo mismo te toma declaración quien te asaltó. Y no lo digo en broma, ya me han contado varios casos.

Ciao ciao

[La Otra Agenda] dijo...

La ley que la del dinero y la codicia, buena forma de definirlo, Joaquina.

Cármen, creo que has escrito el comentario más laaaargo de la historia de este blog ;) Pero no te preocupes en absoluto, tu relato merece la pena y promueve la reflexión. A mí la economía me parece una de las ramas más interesantes para estudiar y a la que dedicarse. Creo que en es la llave para muchas de las soluciones que necesita este mundo. Y afortunadamente entre los/las profesionales de la economía (y la empresa) hay quien las aplica constantemente.

Mie, revelador lo que nos cuentas de los asaltos a los transportes. Te leí el otro día cuando lo contabas pero no sabía muy bien cómo enlazarte. Cuídate :)

Abrazos

ciudadanoe dijo...

totalmente de acuerdo con el post y la vergüenza global de la ultraprecariedad laboral en países en vías de desarrollo.

me parece importante destacar que esta precariedad laboral también existe, (en el denominado cuarto mundo) dentro de nuestras fronteras. Si bien es a menor escala, aquí también existen inmigrantes ilegales sometidos a jornadas, sueldos y "no derechos" exclavizantes en sectores como la construcción o el agrícola.

así mismo, por aportar algo positivo, considero que a través del mayor conocimiento de estos usos, y de las marcas explotadoras, el consumidor tiene el poder potencial de elegir otras marcas más "justas".

Jorge Medina Azcárate dijo...

Admirado David:

Cada día me impresionas más (..veo que no hay límite!). Impresionante documentación y denuncia.

Leo muchas claves positivas de denuncia: codicia, ética desde el aprendizaje, la oportunidad de los mareros,..

Sin embargo, voy a discrepar con el enfoque del post, y con el único ánimo de crear diálogo constructivo; ..Este tipo de empresas, en su expansión legítima, son en mi humilde opinión la mejor solución al desequilibrio global. ..No se puede eliminar el diner como bien material, ni se puede luchar contra el principio de la competencia y la deslocalización. ..Tumbaríamos todo el sistema actual.

Y estas maquilas, de momento lo que consiguen es que estos trabajadores puedan seguir viviendo en su país (..no ya sólo "al lado de casa" como decía la trabajadora de Sanyo en el vídeo), y aunque nos duela decir esto, todavía en condiciones mejores de las que lo harían si estas empresas no se afincaran allí (..no veo a esta gente volviendo a la recogida del arroz, la búsqueda entre basuras o la limosna callejera).

Mi humilde opinión: deslocalización sí, y muy necesaria, pero desde la ética social y cultural. ..Deslocalización no sólo productiva, sino acompañada de esos principios de "estado de bienestar" que tanto nos gustan.

Y esto es aplicable al Mundo entero; si ellos se sienten bien, ni intentan derribar torres gemelas, ni tener bombas atómicas, ni cayucos al paraíso, ni muerte al yankee,.. ni nada, de nada, de nada de todo lo que está pasando.

Un reparto mayor es positivo para que nada de esto pase. En definitiva, para evitarse millones de problemas. ...Y pensar en repartos, significa pensar en educación contra la codicia. Desde la base. No podemos seguir aprendiendo a ser los mejores pisando a quien haga falta. ..Esto es lo que nos enseña el sistema de Occidente. Y esto es lo que nos decía Carmen también.

Yo tuve hace unos años un trabajo de responsabilidad sobre un equipo de diseñadores, y cada vez que reportaba a la dirección una mejora de motivación sobre el equipo, recibía la misma respuesta: "¿..Tú eres sindicalista?!!!!".

Este es nuestro error. Y siendo conscientes de ello, ya sólo nos queda ponernos manos a la obra,.. por solucionarlo, o por ir a la guerra. Es increíble, pero hay gente que quiere lo segundo.

..(Creo que he batido el récord de Carmen!!. Perdón humildísimo).

Un abrazo muy fuerte a todos,

Jorge Medina Azcárate
One brother World

Jorge Medina Azcárate dijo...

Ni de coña lo he batido:

Carmen: 83 líneas.

Jorge: 56 líneas.

(Me quedo más tranquilo. Salu2).

Carmen dijo...

Jorge, pero q envidioso eres jajaja ;-)... podrás ganarme en muchas cosas, pero en extensión escribiendo, ni lo intentes... de todas formas, tranquilo, por la amistad q nos une te dejaré ganar la próxima vez... :-) jeje

[La Otra Agenda] dijo...

No era mi intención posicionarme, aunque seguramente me he dejado llevar en la redacción.

Las maquilas son hoy sinónimo de esperanza en los lugares que las acogen porque traen trabajo y mejores sueldos que la media del país. Pero también son sinónimo de explotación laboral y de vulneraciones de derechos. Desde mi punto de vista el problema no son las maquilas en sí mismas, salvo que nos pongamos radicales y queramos modificar el sistema económico global, sino las prácticas abusivas que allí se producen. Algo solventable con mayores controles e inspecciones de trabajo, con ética empresarial (como bien decís) y con responsabilidad internacional de empresas, donantes y países.
También con la expansión del consumo responsable y la mayor demanda por parte de los consumidores de prácticas éticas y acordes con los Derechos Humanos.

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Por cierto, a mí me encanta que escribais tanto :)

Marc Ambit dijo...

Me parece muy importante dar a conocer la existencia de las Maquilas. Enhorabuena por este post. El nivel de este blog me parece altísimo.

Pese a que comprendo los comentarios de Jorge Medina, creo que esos argumentos no pueden usarse como excusa.
Esta gente, que es cierto que en muchos casos están encantad@s de trabajar, aunque sea en esas condiciones, merece un trabajo digno, igual que un sueldo digno y muchas cosas más que no tienen.

Lo que me parece un mal paso adelante es darles algo para quitarles otra cosa; es decir, darles trabajo a cambio de quitarles salud (por poner sólo un ejemplo).

Personalmente, tengo la sensación de que no debería ser tan difícil imponer la trazabilidad obligatoria de todos los productos que se consumen, tal como expresaba hace un tiempo aquí (perdón por el auto-link :-) ), para que, al menos, l@s consumidores/as de esos productos podamos decidir y así demostrarles, a largo plazo, a las empresas que deben esforzarse no sólo en crecer ofreciendo productos más baratos sino jugando limpio.

Eso sí, encantado de ver que en algunos posts los debates no sólo se producen sino que se desarrollan en base a ideas y no a insultos. Cada vez hay menos de estos :-)

Jorge Medina Azcárate dijo...

Me alegra en el alma ver discrepancias tan respetuosas. Son sin duda el mejor ejemplo de búsqueda de una solución en el camino, ..y que siempre digo que es la mejor evidencia para quien no busca dicho encuentro.

Marc ambit, igual me he podido explicar mal. ..Realmente con mi defensa de una expansión socio-cultural por encima de la meramente productiva, ..y sobre todo en un intento de conseguir en el país receptor el mismo "Estado de Bienestar" que se supone tiene el emisor, creo que estoy diciendo exactamente lo mismo que dices tú pero con diferentes términos.

Lo único que quería evidenciar en mi comentario es que podemos caer en el peligroso terreno de "demonizar" este tipo de maquilas hablando de dignidades de sueldos, dignidades de condiciones laborales, y hasta derechos humanos. Intuyo que deberíamos hacer un esfuerzo por encontrar el camino entre dónde estaría mucha gente sin estas empresas, y cómo podrían estar en el lugar de origen de dichas empresas. ...No quisiera hacer por un segundo el ejercicio mental de imaginarme a todas las multinacionales del Mundo cerrando estas factorías en el Tercer Mundo por la mala imagen que puedan estar generándose,... y la desastrosa consecuencia que esto supondría para muchas economías dependientes de ellas.

(Africa empieza a ver la luz gracias a los Chinos,... ¡quién pudiera imaginárselo!!!).

Por todo ello, mi voto positivo a la deslocalización, ..y por todo ello también, mi voto todavía más positivo y firme a una deslocalización inteligente donde ganen ambos bandos, emisor y receptor. Es decir, empresario y trabajador.

Un abrazo.

mie dijo...

"Deslocalización no sólo productiva, sino acompañada de esos principios de "estado de bienestar" que tanto nos gustan."

Creo que deberíamos ser honestos con nosotros mismos: nuestro estado de bienestar se puede mantener ¿para cuanta población mundial? ¿7%? ¿9%? Investigaré. Creo que deberíamos dejar de engañarnos y convencernos de que primero nosotros tenemos que bajar al "estado del normalestar" para que el 90% de la población deje de vivir en el "estado del malestar".

Jorge Medina Azcárate dijo...

Por supuesto mie. Compartidísimo. Creo que das en el clavo.

..Y por eso nunca dejaré de decir que en el saber perder, está saber también todo lo que se gana perdiendo. (..Y de ahí lo que defiendo eternamente también para la educación).

Igual este vídeo te puede ayudar:

http://216.70.117.172/me_english.htm

Un abrazo.

mie dijo...

Gracias Jorge. Ya lo conocía y lo he utilizado alguna vez para trabajar con niños. Me parece un recurso muy bueno.
Y sí, de acuerdo con tu protesta. Igual que Ramón Trecet terminaba Dialogos 3 diciendo eso de "la belleza es la única protesta que merece la pena en este asqueroso mundo" yo, por ahora, tengo claro que la educación es la única protesta que merece la pena en este asqueroso mundo.

Ciao ciao

Marc Ambit dijo...

Creo, Jorge, que no te había leído con la suficiente atención puesto que, tal como indicas, estamos diciendo lo mismo en distintos términos.

Una relectura más detallada de tu comentario me lo ha dejado claro. Disculpa si fui demasiado "directo" :-)

Jorge Medina Azcárate dijo...

Muchas gracias a los dos. Mie, preciosa frase. Me identifico muchísimo con lo que dices.

Marc, creo que somos iguales de directos. ..A mucha gente le sienta mal,.. a mí me demuestra muchísimo la disposición y la implicación de alguien por querer las cosas de verdad. Te agradezco que seas así, y te agradezco todavía más que me lo hayas aceptado a mí de la misma forma.

Un abrazo muy fuerte a lo dos. (David!, guarda todo esto en cofrecito de sueños. Maravilloso. Ojalá podamos hacerlo realidad pronto).

[La Otra Agenda] dijo...

Guardado está, Jorge. Estoy disfrutando muchísimo con este debate. Es un placer escribir y encontraros aquí, sin parar de pensar. De eso se trata.

Y, aprovecho al hilo de lo que comenta Marc, buena parte del nivel de este blog está debajo de la firma, es decir, en la calidad de vuestros comentarios. Gracias mil.

Lauri dijo...

Acabas de descubrirme algo que no conocia, David.
La realidad de las Maquilas es algo nuevo para mi, aunque no me sorprende encontrar algo asi por lo que voy aprendiendo sobre la globalización y sus miserias.
Gracias por tu trabajo .-)

Joaquina dijo...

Si, tener trabajo es una bendición. Pero discrepo con Jorge, la economía de las maquilas es un trabajo entendido por los empresarios que las poseen como una manera fácil de ganar MUCHO dinero; pagando pocos impuestos (en algunos casos, ninguno) y escasos sueldos, incumpliendo los derechos de los trabajadores. Las maquilas se ubican en países en desarrollo -la llamada deslocalización- para evitarse sueldos más altos y tener que cubrir las garantías sociales correspondientes a la legislación de cada país; pasan por alto la legislación internacional del trabajo con la complicidad de algunos gobiernos. Si los dueños de las maquilas cumpliesen con sus deberes para con los trabajadores duda bastante de que hubiese tantas empresas occidentales que trasladasen su producción a países en desarrollo en un porcentaje tan alto como hacen actualmente. Les compensa por lo que pagan, que es casi nada. Si los países donde se ubican (Marruecos, México, Nicaragua, Sri Lanka, etc.) protegiesen los derechos de sus ciudadanos-trabajadores, el espíritu depravado de las maquilas desaparecería y estaríamos hablando de producción en el extranjero en condiciones favorables para el fabricante, y no de abuso de los trabajadores.

Jorge Medina Azcárate dijo...

Querida Joaquina;

Totalmente de acuerdo con lo que dices. ..Pero una cosa no quita la otra, que es para mí lo más importante de todo:

"Cuidado con caer en el error de demonizar a estas empresas".

...El tema es muy complejo, y son muchísimos los factores que entran el juego. Todos, desde la única justificación de la horrorosa ley de la oferta y la demanda que nos rige a todos. ..Los gobiernos receptores son los primeros culpables por venderse al mejor postor. ..Pero, ¿por qué nadie se acuerda de los beneficios colaterales que producen estas maquilas???:

-¿Por qué no denunciamos a las empresas de transporte y distribución internacionales del producto manufacturado?. Si bajan precios, pueden subir salarios.

-¿Por qué no denunciamos a los productores de hidrocarburos que permiten esos canales de distribución?. Si bajan precios, pueden subir salarios.

-¿Qué pasa con las economías receptoras de esos países que sobreviven gracias al consumo de dichos trabajadores?. ¿Qué pasaría en Sri Lanka, Marruecos, Nicaragua, Nigeria,..etc,etc.. sin esas empresas?. ..¿Qué pasaría con el supermercado o la zapatería de esa trabajadora de Sanyo del vídeo, si ya no puede ir más a comprar pan o un humilde par de zapatos para su niña?.

Lo siento, pero me tengo que repetir; deslocalización SÍ, para mi humilde entender muy muy muy necesaria. ..Y como todo en la vida, en condiciones humanas y productivas PARA AMBOS BANDOS. ..No intentemos pretender que tengan guarderías para los niños al lado del trabajo, sala de cafetería o jardines de relax en tiempo libre,.. porque eso está fuera de esa ley del mercado que nos rige a todos.

..Y cambiar el sistema es imposible. Pero sí se puede en cambio educarlo. Y en ello intuyo humildemente que deberían centrarse todas las energías.

Para lo demás, intuyo que incluso muchos mineros o inmigrantes de la construcción en nuestro propio país, pueden hablar más alto que en otras muchas maquilas del Mundo.

Un abrazo muy fuerte.

Jorge Medin Azcárate dijo...

Y perdonad a todos: releyéndome, parece que intento tener la verdad más absoluta.

Nada más lejos de mi intención. Sólo intento contagiar pasiones. ..Deslocalización "SI" o "NO" qudará finalmente en la mente de cada uno.

Un abrazo.

migramundo dijo...

Esas personas no son consideradas como tales, sino como esclavos que contribuyen al bienestar social de los esclavos del consumismo exacerbado. Tanta crueldad me parece totalmente innecesaria. Saludos.

Inti dijo...

Hola, mi nombre es Inti Barrios y desde hace dos años junto con mis compañeras actrices, viajamos por la república mexicana, presentando una obra de teatro sobre la maquila y los derechos laborales.
Les invito a conocer sobre este trabajo escénico.
www.monlogosdelamaquilaunahistoriaazul.blogspot.com
Saludos y felicidades por este blog