25 noviembre 2007

Niños con moscas (1)

Sobre las imágenes y representaciones del llamado 'Tercer Mundo'

Para muchos, África comenzó a existir en los años 80, representada a través de las imágenes de las hambrunas en Etiopía. Eran las imágenes del hambre más absoluta, de la pobreza extrema y la muerte. A partir de ellas los medios y las organizaciones humanitarias construyeron un estereotipo válido para todo el continente africano y por extensión para el llamado “Tercer Mundo”.

Niños desnudos y completamente desnutridos, madres desesperadas con los pechos consumidos, ojos indefensos y anhelantes, médicos y cooperantes (blancos) curando o consolando a los "pobres negros desamparados".
Es lo que hoy algunos llaman la “pornografía del desarrollo”.

El fortísimo impacto emocional de estas imágenes generó un profundo sentimiento de culpa en los países ricos, inmediatas reacciones para ayudar y aportar dinero o recursos. Indudablemente, lo trágico y angustioso de esa representación contribuyó a salvar muchas vidas, pero también ha influido en “nuestra” concepción de los países o las personas empobrecidas, sus problemas, la forma de interpretar las posibles soluciones y la forma de relacionarnos con “ellos”.

Aún hoy es posible encontrar esta representación del “subdesarrollo” en campañas de captación de fondos, en la información en prensa o en TV y también en los esquemas mentales de muchos profesionales o voluntarios del tercer sector.

Es cierto que esas imágenes tan horribles perduran, porque la realidad que representan sigue existiendo. Las imágenes muestran una realidad que existe y que se debe conocer.

Sin embargo, surgen preguntas:

- ¿Es adecuado/necesario incidir más en estos estereotipos?
- ¿Representan “toda” la realidad de la pobreza?
- ¿Dónde queda la dignidad de las personas que representamos?
- ¿Qué repercusiones tiene sobre ellas mismas? Recuerdo el caso de un periodista que fotografió, en una de las hambrunas que desolan ciertos lugares del mundo, a un hombre llorando en el hombro de su hija. Debido a esa imagen, este hombre fue repudiado por su propia comunidad por lo que allí se consideraba un signo de debilidad, hasta el punto que tuvo que marcharse.
- Es más, ¿qué imagen proyecta esta visión de los países en desarrollo sobre ellos mismos?
- Y otra, ¿es apropiado para las propias organizaciones no gubernamentales presentar sus fines, sus campañas o actividades recurriendo a estas representaciones?

El RotoEstas imágenes nos confunden a todos. Nos presentan a víctimas sin nombre, tratados como meros objetos de los mensajes, como un elemento más en la construcción de un anuncio cuyo objetivo es impactar, de un folleto que busca nuestra adhesión a una organización o una empresa, o de una noticia que quiere “informarnos” de lo que ocurre.

Esa imagen representa “toda” la realidad. Y en muchas ocasiones, la sustituye.

Y así prevalece una idea simplificada, parcial, ¿interesada?, de lugares tan diversos como todo el continente africano.

Una dinámica en cualquier centro educativo de secundaria nos sorprendería. ¿Saben los adolescentes que hay coches, lavadoras, rascacielos, teléfonos móviles, antenas parabólicas o iPod en “África”? ¿Saben que hay millones de personas felices? ¿Saben cómo la gente supera las dificultades cuando les llegan? ¿Cómo se organizan incluso las comunidades y pueblos más remotos gracias a su propia capacidad?
¿Se imaginan que cuando ocurre un desastre natural, la inmensa mayoría de las personas son salvadas o ayudadas por su familia y sus vecinos o por los servicios locales de emergencias? Quizás menos de un 1% es “salvado” gracias a al ayuda que llega de otros lugares del mundo. ¡Sorpresa! Incluso en los lugares más remotos, las personas se organizan por sí mismas.


Yo diría que el asunto es tan importante que es uno de los cimientos del sector de las ONG. No en vano lleva debatiéndose sobre esto desde hace años. Las implicaciones de ese debate darían para mucho ya que, en el trasfondo de la cuestión, está la propia razón de ser de estas organizaciones. ¿Cuál es su misión en el mundo? ¿Ayudarnos a entenderlo desde un punto de vista comprometido y solidario, como primer paso para transformarlo en un lugar mejor?, ¿contribuir a cambiar nuestras actitudes y comportamientos?, ¿aumentar nuestra voluntad de participar para cambiar la injusticia social?, ¿conseguir nuestro dinero o el de las empresas para financiar proyectos de cooperación o crisis humanitarias?... ¿Todo ello junto?


...CONTINÚA en...
(2) Sobre el "Código de mensajes e imágenes a propósito del Tercer Mundo”
(3) Sobre la competencia entre las ONG y su misión en el mundo


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Viñeta: El Roto

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10 comentarios:

Desesperada dijo...

nunca me había parado a analizar esto de este modo. siempre he creído que mostrar lo que sucede es la única vía para terminar con las diferencias entre el mundo rico y el mundo pobre. pero tu planteamiento me ha hecho pensar. tus preguntas, para las que no tengo respuesta, me han hecho replantearme sin embargo si es lícito que utilicemos esas imágenes, aunque sea con un buen fin. protegemos a los niños, aquí, con saña, pero ver a un menor africano lleno de moscas nos duele por lo que implica, ni se nos pasa por la cabeza proteger su intimidad. gran post.

IGUALES 3000 dijo...

Vaya, un interesante tema el que planteas.Has hecho una disección perfecta de los "estereotipos" y la imaginería visual que rodea a las campañas de (in)sensibilización de muchas ONGs con respecto a lo que se ha venido a llamar eufemísticamente "tercer mundo".En los paises enriquecidos (¿a costa de qué y de quién?) existe una larga tradición en cuanto a campañas de sensibilización. La más conocida fue la de Manos UNidas con su "Campaña contra el hambre". Luego aparecieron en las vallas o nos interpelaban desde la Tv como ANESVAD, INTERMÓN, etc. Estosson a mi juicio algunas de las falacias y "oscuridades que caracterizan a estas campañas:
1. Mensajes ambíguos centrados en mostrar la pobreza y por tanto la necesidad de ayuda, mostrando imágenes monolíticas del "Sur". Como tú dices en el post no sacan rascacielos o gente divirtiéndose o gentes ayudándose unas a otras ante un desastre natural sin necesidad de la "caridad occidental".
2. Su afán divulgativo e informativo, descuidando la reflexión y la crítica ya por el mismo formato de difusión.
3. Su carácter masivo (grandes vallas, sobres y carteles a las escuelas e institutos, etc)
4. Demanda exclusiva de aportación económica: Hazte socio, paga tu cuota y olvidaté de historias. ( es como un antivirus, lo instalas y te olvidas).
5. Apelan a la compasión y al "remordimiento de conciencia": "Tu indiferencia te hace cómplice" era el lema, creo recordar, de la Campaña Contra el Hambre de M.U.
6. Son organizaciones del Norte "rico" quienes planifican las campañas. Las personas de los paises empobrecidos del Sur (no todos, como en Europa hay paises mas o menos desarrollados) sirven de "ilustración" lacrimógena en el Norte. ¿Estas imágenes tendrían el mismo impacto en los paises de origen? Posiblemente no. Y hasta contraproducente como la anecdota que citas del hombre que lloraba sobre el hombro de una mujer.
Pero la pregunta del millón es
¿Que podemos hacer? No tengo las respuestas. Ojalá las tuviera. Lo que sí se es que no vale ya explicar o hacer entender la "situación de la pobreza del sur" sino que hay que intentar dar una explicación dialectica y globalizada a todos y cada unos de los problemas mundiales, incluidos los del "Norte-Primer Mundo-Occidente" de manera que se derribe el muro mental que nos aisla y que nos permite no estar "manchados". Creo que fué Karl Jaspers quien llegó a decir (¡en 1949!): "Ya no hay nada fuera". Y esto empalma con los "alrededores" de los que te hablaba en el último comentario que te dejé en otro de tus posts.
Un cordial saludo, a pesar que me has quitado una horita de sueño.
Manuel.

mie dijo...

Si, y evidentemente, sí. Sí a la imagen, siempre. Y si estuviera en mi mano metería a los niños con moscas en las casas del "primer mundo". Tenemos cinco sentidos que alimentan una sola conciencia. Si pudiera invadiría la calle preciados el 25 de diciembre con las imagenes, los olores, el tacto y los llantos de los más de mil millones de niños que sufren alguna privación grave (UNICEF). O lo que me gustaría más aún, colocaría la calle preciados (y toda la gente) en cualquiera de las zonas pobres del mundo pobre.
Y sí, también enseñaría lo bonito, evidentemente sí.
Pero sí, me ha hecho pensar mucho el post :D

[La Otra Agenda] dijo...

Manuel me interesa especialmente el punto 6 de los que comentas. Es uno de los principios básicos y más difíciles de la comunicación para el desarrollo.

No comento más, muchas de las cosas que diría vienen PRÓXIMAMENTE, con la siguiente entrega...
También plantea algunas preguntas más: me alegro que provoque la reflexión, de eso se trata :)

unoquepasaba dijo...

Es políticamente incorrecto hacer estas preguntas, compañero.

Esto deberían leerlo más de 4 en donde yo trabajo ;-)

Espero ansios@ esa segunda entrega!

Joaquina dijo...

Como dice Mie, nos remueve la conciencia lo que nos entra por los ojos. Así somos los seres humanos, capaces de llorar de rabia y conmovernos cuando un país de nuestro entorno -como el caso de Bosnia- vive una guerra civil, y en cambio vivimos como algo casi cotidiano la situación de los refugiados palestinos o los saharauis. Evidentemente no todos reaccionamos así, pero las campañas de las ONG de cooperación al desarrollo buscan implicarnos, y sí, que aportemos dinero porque la realidad es que para cooperar in situ se necesita una formación y una voluntad que la gran parte de los ciudadanos del mundo rico no posee, y con el coste de un café diario come una familia en el "Sur".

fpuga dijo...

Estoy de acuerdo en todo lo que planteas, pero creo que este es un debate muy vivo y sobre el que se reflexiona continuamente en las organizaciones "serias".

Muchos de estos temas están recogidos en los códigos éticos que publica por ejemplo la CONGDE.

Otra cosa es que se cumplan.

Alba dijo...

Un post muy interesante y con toda la razón.
Es cierto que el debate es antiguo, al menos yo recuerdo a una profesora de ética que nos lo planteó hace muchos años en el colegio. Sin embargo, estamos en el mismo punto que al principiol. Las campañas no dejan de ser publicitarias e interesadas: buscan fondos, aunque no quiero dudar de su buena intención. Además, codo todo, caen en un sensacionalismo y un reduccionismo que solo sirve para obtener su primer objetivo (dinero) pero que, creo, aleja la verdadera meta: conocer, analizar y entender que pasa en el mundo (no solo en el "tercero").
Por otra parte, si mostraran las capacidades de los paises pobres resultaría mucho más bochornoso "importar" profesionales para paliar el déficit en Europa (médicos, sobre todo)

entrenomadas dijo...

Sí, siempre me ha avergonzado esta forma de utilizar la imagen y tu post me parece extraordinario por lo necesario y esclarecedor.
A veces la forma en la que se da la información es tan inmoral como la noticia que contiene.
Terrible!!

[La Otra Agenda] dijo...

Gracias por vuestros comentarios. Os animo a seguir debatiendo en la segunda entrega, que viene a completar un poquito este post y a desarrollar algunas de las cosas que decís, especialmente lo que comenta fpuga sobre los códigos éticos.

Saludos,
David