04 noviembre 2006

Abrazos gratis

Sin palabras...




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2 comentarios:

Elena dijo...

Cuando David me contó que iba a abrir un blog para comentar la actualidad desde otro punto de vista y demás, dos pensamientos vinieron a mi mente:

El primero me decía: “no, por favor, ahora estaré obligada a leer noticias y no podré opinar porque hace mes y medio que no veo un telediario”. Compro El País, pero sólo leo los titulares de la portada y la columna de opinión, normalmente van al cubo del papel sin abrir. También escucho la Ser, pero como las "marujas" sin querer ofender, mientras hago el desayuno, la comida o la cena para mis niños. Le he cogido alergia a cualquier cosa que me recuerde lo más mínimo mi vida social. La mente no es fácil de controlar. Eso no quiere decir que no grite improperios cada vez que escucho cómo los israelíes continúan masacrando a los palestinos y el Consejo de Seguridad de la ONU no es capaz de sacar adelante una resolución. Me indigno y suelto insultos a la radio como si los protagonistas de las noticias me fueran a escuchar. Y salto de alegría cuando los ingleses consideran a Bush el hombre más peligroso del planeta junto a Bin Laden. Pero no paso de ahí, no abro los correos que me llegan de Amnistía, ni ojeo la revista de Greenpeace. Lo mío ahora es CSI -Las Vegas, Miami, NY- y Prision Break. Me estoy desintoxicando, pero a lo de Supermodelos no llego. Una tiene un límite.

El segundo pensamiento fue mucho más optimista -que raro, últimamente no tengo muchos-: “si David a podido volver a la carga, eso quiere decir que los vegetarianos, radicales, ecologistas, anti-imperialistas no cambiamos. Podemos tener momentos de bajón, pero no nos moverán".

Le prometí que entraría en su página, pero con eso de que estoy deprimida y demás, él mismo me dijo que no me preocupara, que a lo mejor no era lo mejor para mí en este momento. Respiré aliviada, la verdad. Pero esta mañana, después de correr, darme una duchita, me he puesto a revisar mis correos mientras me tomaba un té y me he decidido a abrir un mensaje de Intermón-Oxfam sobre Starbucks y el café en Etiopía. Llevaba días en mi bandeja de entrada y tenía gana de abrirlo, pero no conseguía darle al click. Como tengo vetado a Starbucks, decidí que no podía esperar más, que tengo muchos argumentos contra ellos, pero no estaría mal tener uno más y encima de actualidad para resistirme a entrar en sus cafés que parecen tan acogedores, pedir un café frapé que tiene una pinta estupenda, sentarme en uno de sus sillones que parecen tan cómodos, y disfrutar de su ambiente tan de bar de “Friends”. Así que decidí que ya era hora de leer la noticia. Claro, me indigné, y como es eso de CONOCER-COMUNICAR-ACTUAR, algo así me enseñaron unos locos de la Educación para el Desarrollo hace años, mientras hacíamos el corro de la patata. Y sí, funciona, porque me fui a la página de Oxfam y firmé la cartita dirigida a los señores de esta cadena de cafeterías.

Como se me había encendido un poquito la vena esta radical que mi familia dice que tengo –cualquier cosa les parece radical-, decidí echarle un vistazo al blog de David. Más que nada por echarle una ojeada al diseño y, sobre todo, por si volvía a hablar con él en breve poder quedar bien y decirle que sí, que había entrado, que estaba genial, etc. Me he empezado a animar a escribir algo cuando he visto la noticia de Sadam, y es que echo mucho de menos los cafés de las 9 de la mañana, pero no estaba yo como para comentar un tema tan serio, porque estoy desentrenada y no quiero quedar mal. Luego con la de Starbucks he pensado que podía simplemente soltar mi rollito y animar un poco al personal con lo del boicot y demás, pero me he contenido –cosa difícil- y he preferido llegar al final. Entonces he visto el video de “Free Hugs” y éste ha podido conmigo. Me he tragado los más de 3 minutos que dura disfrutando, pero impaciente. Necesitaba empezar a escribir ya. Será que estoy en plan sentimental, pero me han entrado ganas de salir a la calle y abrazar a la gente. Después de tanta noticia indignante, de tanta injusticia y tanto HP suelto, este vídeo me ha abierto una ventanita de esperanza en el género humano. No se si me durará mucho, pero antes de que se me pase, sólo quiero decir:

“Mil gracias, David”

Estoy segura de que hay uno que temblará cuando vea que me ha dado por escribir en tu blog; pero esto no son correos de trabajo, así que no está obligado a leerlos. De todas formas, tampoco leía los otros. Además, me he contenido y no pasa de la página.

Anónimo dijo...

Ayer por la noche, en Callao, una chica ofrecía con una pancarta unos "free hugs" según el mismo modelo que la video. Una prueba más de que Internet permite "compartir buenas prácticas" en el mundo mundial.