07 noviembre 2006

"Avalancha" es otra cosa


Es una tragedia que miles de personas se jueguen la vida para cruzar el Estrecho de Gibraltar para buscar fortuna en España. Una tragedia diaria que nos deja cifras impactantes cada día.
Pero, al contrario de lo que nos hacen parecer los medios de comunicación, son cifras pequeñas en el global de la inmigración en España. Es difícil conocer los datos del número de inmigrantes que llegan cada año en situación irregular, pero se calcula en unos 600 ó 700 mil. De ese total "solamente" unos 20mil llegan en patera o en cayuco. Aproximadamente un 4%.

Los medios de comunicación están empeñados en identificar inmigración con pateras y cayucos, con personas (a quienes llaman "irregulares" o "ilegales") que llegan a las playas hacinados, hambrientos y deseperados. También se incide en la gestión de los gobiernos autonómicos, que se ven desbordados y no son capaces de responder ante los cientos de personas que llegan cada día.
Se fomenta así una alarma social, se contribuye a situar "el problema de la inmigración" en los primeros puestos de las encuestas y, como consecuencia, comienza la guerra entre partidos y la utilización política de la situación de miles de personas.

Porcentualmente son datos pequeños, pero con en apariencia nos lo muestran como una "invasión", una "avalancha", como un hecho descontrolado y amenazante. Los 600 mil mestizos y blancos que llegan por otras vías (aérea o terrestre) no cubren tantas páginas ni tantos minutos de información. Ni tantos debates en el Congreso.

El ciudadano identifica así inmigración con pateras. Y se preocupa más por esto que por el paro, la vivienda o la educación (esta última a veces ni siquiera aparece en los resultados). Y lo peor es que el punto de vista, el liderazgo de opinión y por tanto la preocupación de los ciudadanos no está en el drama de miles de personas que optan por emigrar porque ven vulnerados sus derechos humanos o son víctimas de una profunda injusticia social y global, sino que está centrado en la amenaza que estas personas suponen para el frágil equilibrio de "nuestra" sociedad. Y las respuestas o presuntas soluciones "al problema" por parte de algunos partidos políticos se plantean en términos de seguridad ciudadana, prohibiciones y fronteras. No en términos de cooperación al desarrollo o justicia social.

El emigrante no es un delincuente. Es una persona que tiene esperanza, que busca dignidad y sobre todo respeto por sus derechos. La emigración empobrece a los países de origen, que ven cómo sus ciudadanos (casi siempre los que cuentan con ciertos ahorros o tienen estudios) se marchan a otros países. El país y las familias, en el mejor de los casos, reciben a cambio las remesas y unas pocas llamadas a la semana.
Las sociedades no son homogéneas o uniformes, son cada vez más interculturales y diversas.
Pero el discurso alarmista se empeña en no abrir los ojos a esa realidad. Es más fácil hablar de la avalancha de inmigrantes que vagan por nuestras calles, y vende más periódicos.

Entre los minutos iniciales del telediario en los que nos comentan la llegada de cayucos y las declaraciones políticas de turno... y los minutos (y minutos) finales en los que se supone que hablan de deporte... casi el telediario completo habla de inmigrantes. Aunque desde dos puntos de vista muy distintos.

6 comentarios:

Anónimo dijo...

Quizás os interese esta noticia, relacionada con el enfoque que le das a tu mensaje:

Las televisiones entonan el 'mea culpa' por cómo tratan sus informativos la inmigración

Salu2

Blogosfera dijo...

Noticia destacada en el repaso semanal de la Blogosfera de CanalSolidario.

insurgente dijo...

Recomiendo la lectura de esta noticia. Mucho que ver con lo que planteas en este análisis.
Saludos y felices días...

La cifra de inmigrantes muertos en el intento de llegar al llamado primer mundo asciende a 6000.

Martín Bolívar dijo...

Un post y unos comentarios esclarecedores sobre las migraciones, que en muchos casos se oculta o se tergiversa por motivos económicos y políticos.

Jorge dijo...

Datos de Amnistía Internacional

Jluis dijo...

Por la vía de la entrevista de Migramundo llego a este magnífico post que no puedo llamar antiguo. No lo es.

Un saludo.