02 marzo 2007

Dinero para cambiar (de verdad) el mundo

Próximamente, activistas de derechos humanos de Indonesia, Guatemala, Tailandia, Nicaragua, Filipinas, Malawi, India y Zambia viajarán a Reino Unido para exigir un replanteamiento de la forma en que se gasta el dinero de los donantes.
Su apuesta puede parecer revolucionaria porque aboga por estrategias bastante diferentes a las habituales. Esto es, promover estrategias que sirvan para reforzar la participación y la toma de decisiones de las personas receptoras de los fondos, en lugar de darle dinero a los gobiernos, incapaces de gestionarlo de acuerdo con las necesidades de su población.
“There are no guarantees that by giving our governments more money that this will trickle down to the poor, especially women. We, as citizens need to be supported so we can hold our governments to account as well as having a role in the decisions that affect our lives. This is the only path to real development”
Maria Alicias-Garen, Institute for Popular Democracy, Philippines

El encuentro será auspiciado por One World Action.

Aquí toda la información disponible, y aquí el documento base para esta propuesta (.doc)
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5 comentarios:

;)* Afri dijo...

La idea es maravillosa. Cree en las personas, promueve la participación y seguro que contribuirá l adesarrollo real...
Pero ¿quién va a convencer a los Gobiernos?
COmo dice el del anuncio: Uhhh!!!! qué chungo!!!!

unoquepasaba dijo...

Cierto, ¿pero qué papel le queda a los gobiernos? ¿No pensáis que le corresponde al Estado el llevar adelante políticas de desarrollo? ¿...que deben ser los gobiernos quienes impliquen a sus sociedades en estos procesos?

;^* Afri dijo...

Pues ciertamente en un mundo ideal los gobernantes se preocuparían del bien del pueblo que los ha elegido, administrarían bien sus recursos, generarían riqueza (yo no refiero sólo al dinero)y terminarían sus mandatos con la sensación de haber contribuido al bien general.
Pero sabemos que en muchos casos los gobernantes no son elegidos y básicamente se preocupan de su enriquecimiento personal -curioso que la mayoría de los dictadores de turno odien el capitalismo, pero cuenten con maravillosos asesores financieros que les habren cuentas en paraisos fiscales-.
Vivimos en un mundo complicado en el que no hay una sola manera de hacer las cosas. Probablemente una fórmula mixta sea lo mejor, por eso me parece una gran idea la propuesta en el artículo.

[La otra agenda] dijo...

No creo que sean planteamientos incompatibles. Me parece que lo que promueven no es una ruptura con el papel del Estado, sino un complemento necesario o, si quieres, un cambio "ideológico" de cómo se gestiona la "ayuda".

A los gobiernos les corresponde garantizar los derechos de todos sus ciudadanos/as... pero a los ciudadanos/as les corresponde exigirle al gobierno que lo haga, elegir a sus representantes (responsables, etc.) Si se fortalece la sociedad civil con estrategias participativas, si se dan mayores oportunidades a quienes no la tienen, etc. estaremos facilitando ese proceso y, poco a poco, cambiando el mundo.

Sevi dijo...

En eso consiste el desarrollo endógeno (desde dentro), frente al desarrollo exógeno (desde fuera) que echa la culpa del subdesarrollo al exterior, sin pensar en que las bases del desarrollo están en la sociedad civil de los países.