Por supuesto no conocí a Baudrillard en persona, pero comencé a leerlo, a pensarlo, a comprenderlo... Y, complementado con otras lecturas obligatorias y trabajos de ese año. Me abrió los ojos.

Dice Baudrillard que los medios de comunicación huyen del silencio, deben producir mensajes permanentemente, sin parar. Son ellos quienes traducen y nos interpretan el mundo, construyéndolo a cada momento, enfermos de desmemoria, de seducción, de inmediatez, de mercado. La comunicación es artificio, miente, suplanta a la realidad y se hace pasar por ella hasta el punto en que llegamos a confundirlas.
No se puede resumir tanto en cuatro frases. Desde aquí sólo nos queda sumarnos a los pocos que le dicen adiós. Ayer murió Baudrillard. Los medios ya están a otra cosa.
.
No hay comentarios:
Publicar un comentario